ESPECIAL: Una noche con el escritor que limpia el metro de Buenos Aires

01-12-2017 13:19

BUENOS AIRES, 11 ene (Xinhua) -- En la soledad nocturna del metro de Buenos Aires, un empleado que se encarga de la limpieza de la estación Pasteur-AMIA de la línea B, piensa e imagina su próximo libro.

Imagen del 10 de diciembre de 2016 del escritor argentino, Enrique "Kike" Ferrari, dirigiéndose a cerrar la puerta de acceso de la estación Pasteur-AMIA de la línea B del Metro donde trabaja en el turno nocturno de limpieza, en Buenos Aires, Argentina. Ferrari, quien trabaja de 11 de la noche a cinco de la mañana en la estación, transmite su pasión por la escritura, por la que ha sido premiado y traducido al francés y el italiano, y la forma en que conjuga esa actividad con la limpieza. Escritor de novelas y cuentos del género negro premiado en Argentina, España, Francia y Cuba, admite que trabajar de noche le "dificultó la estructura". Me gusta escribir de mañana. Me despertaba temprano los sábados y domingos para escribir hasta el mediodía. Pero con la rutina de trabajar en la madrugada, el formato de escritura debió cambiar. Ferrari rescató las posibilidades que abre el hecho de estar despierto cuando la mayoría de los "porteños" duerme. "Así como molesta el horario, acompaña un poco la soledad, el silencio. Estar en un lugar en el que no hay nadie más que nosotros, haciendo un trabajo que requiere esfuerzo físico, me sirve", puntualizó. (Xinhua/Martín Zabala)

Imagen del 10 de diciembre de 2016 del escritor argentino, Enrique "Kike" Ferrari, dirigiéndose a cerrar la puerta de acceso de la estación Pasteur-AMIA de la línea B del Metro donde trabaja en el turno nocturno de limpieza, en Buenos Aires, Argentina. Ferrari, quien trabaja de 11 de la noche a cinco de la mañana en la estación, transmite su pasión por la escritura, por la que ha sido premiado y traducido al francés y el italiano, y la forma en que conjuga esa actividad con la limpieza. Escritor de novelas y cuentos del género negro premiado en Argentina, España, Francia y Cuba, admite que trabajar de noche le "dificultó la estructura". Me gusta escribir de mañana. Me despertaba temprano los sábados y domingos para escribir hasta el mediodía. Pero con la rutina de trabajar en la madrugada, el formato de escritura debió cambiar. Ferrari rescató las posibilidades que abre el hecho de estar despierto cuando la mayoría de los "porteños" duerme. "Así como molesta el horario, acompaña un poco la soledad, el silencio. Estar en un lugar en el que no hay nadie más que nosotros, haciendo un trabajo que requiere esfuerzo físico, me sirve", puntualizó. (Xinhua/Martín Zabala)

Se trata de Enrique "Kike" Ferrari, quien trabaja de las 11 de la noche a las cinco de la mañana y recibió a Xinhua para contar su pasión por la escritura, por la que ha sido premiado y traducido al francés y el italiano, y cómo conjuga esa actividad con la limpieza.

"Cuando tenía ocho años, mi papá me trajo un 'Sandokán' (libro de aventuras del italiano Emilio Salgari), se puso pomposo y me dijo: 'esto es lo que nos separa de los monos, no es una pelota de fútbol ni un auto, esto es importante", recordó.

Imagen del 10 de diciembre de 2016 del escritor argentino, Enrique "Kike" Ferrari, preparando sus elementos de trabajo en la estación Pasteur-AMIA de la línea B del Metro donde trabaja en el turno nocturno de limpieza, en Buenos Aires, Argentina. Ferrari, quien trabaja de 11 de la noche a cinco de la mañana en la estación, transmite su pasión por la escritura, por la que ha sido premiado y traducido al francés y el italiano, y la forma en que conjuga esa actividad con la limpieza. Escritor de novelas y cuentos del género negro premiado en Argentina, España, Francia y Cuba, admite que trabajar de noche le "dificultó la estructura". Me gusta escribir de mañana. Me despertaba temprano los sábados y domingos para escribir hasta el mediodía. Pero con la rutina de trabajar en la madrugada, el formato de escritura debió cambiar. Ferrari rescató las posibilidades que abre el hecho de estar despierto cuando la mayoría de los "porteños" duerme. "Así como molesta el horario, acompaña un poco la soledad, el silencio. Estar en un lugar en el que no hay nadie más que nosotros, haciendo un trabajo que requiere esfuerzo físico, me sirve", puntualizó. (Xinhua/Martín Zabala)

Imagen del 10 de diciembre de 2016 del escritor argentino, Enrique "Kike" Ferrari, preparando sus elementos de trabajo en la estación Pasteur-AMIA de la línea B del Metro donde trabaja en el turno nocturno de limpieza, en Buenos Aires, Argentina. Ferrari, quien trabaja de 11 de la noche a cinco de la mañana en la estación, transmite su pasión por la escritura, por la que ha sido premiado y traducido al francés y el italiano, y la forma en que conjuga esa actividad con la limpieza. Escritor de novelas y cuentos del género negro premiado en Argentina, España, Francia y Cuba, admite que trabajar de noche le "dificultó la estructura". Me gusta escribir de mañana. Me despertaba temprano los sábados y domingos para escribir hasta el mediodía. Pero con la rutina de trabajar en la madrugada, el formato de escritura debió cambiar. Ferrari rescató las posibilidades que abre el hecho de estar despierto cuando la mayoría de los "porteños" duerme. "Así como molesta el horario, acompaña un poco la soledad, el silencio. Estar en un lugar en el que no hay nadie más que nosotros, haciendo un trabajo que requiere esfuerzo físico, me sirve", puntualizó. (Xinhua/Martín Zabala)

"Tuve un momento muy aciago en mi vida. Se me desmoronaron una serie de certezas y estructuras, y me encontré una noche armando un cuento para salir de esa situación, escribiendo en un momento muy oscuro de mi vida, escribiendo como una fuga hacia adelante", dijo.

En pareja con Sol y con tres hijos, Kike subrayó que escribir le resultó "tan apasionante como leer. Y ya no lo dejé de hacer más (...) Tuve la suerte de que mi trabajo fuera bien recibido, que encontrara lectores y de a poquito, esa pasión se transformó en un oficio".

Imagen del 10 de diciembre de 2016 del escritor argentino, Enrique "Kike" Ferrari, trasladándose por medio de una escalera eléctrica con sus elementos de trabajo en la estación Pasteur-AMIA de la línea B del Metro donde trabaja en el turno nocturno de limpieza, en Buenos Aires, Argentina. Ferrari, quien trabaja de 11 de la noche a cinco de la mañana en la estación, transmite su pasión por la escritura, por la que ha sido premiado y traducido al francés y el italiano, y la forma en que conjuga esa actividad con la limpieza. Escritor de novelas y cuentos del género negro premiado en Argentina, España, Francia y Cuba, admite que trabajar de noche le "dificultó la estructura". Me gusta escribir de mañana. Me despertaba temprano los sábados y domingos para escribir hasta el mediodía. Pero con la rutina de trabajar en la madrugada, el formato de escritura debió cambiar. Ferrari rescató las posibilidades que abre el hecho de estar despierto cuando la mayoría de los "porteños" duerme. "Así como molesta el horario, acompaña un poco la soledad, el silencio. Estar en un lugar en el que no hay nadie más que nosotros, haciendo un trabajo que requiere esfuerzo físico, me sirve", puntualizó. (Xinhua/Martín Zabala)

Imagen del 10 de diciembre de 2016 del escritor argentino, Enrique "Kike" Ferrari, trasladándose por medio de una escalera eléctrica con sus elementos de trabajo en la estación Pasteur-AMIA de la línea B del Metro donde trabaja en el turno nocturno de limpieza, en Buenos Aires, Argentina. Ferrari, quien trabaja de 11 de la noche a cinco de la mañana en la estación, transmite su pasión por la escritura, por la que ha sido premiado y traducido al francés y el italiano, y la forma en que conjuga esa actividad con la limpieza. Escritor de novelas y cuentos del género negro premiado en Argentina, España, Francia y Cuba, admite que trabajar de noche le "dificultó la estructura". Me gusta escribir de mañana. Me despertaba temprano los sábados y domingos para escribir hasta el mediodía. Pero con la rutina de trabajar en la madrugada, el formato de escritura debió cambiar. Ferrari rescató las posibilidades que abre el hecho de estar despierto cuando la mayoría de los "porteños" duerme. "Así como molesta el horario, acompaña un poco la soledad, el silencio. Estar en un lugar en el que no hay nadie más que nosotros, haciendo un trabajo que requiere esfuerzo físico, me sirve", puntualizó. (Xinhua/Martín Zabala)

Escritor de novelas y cuentos del género negro premiado en Argentina, España, Francia y Cuba, Kike admitió que trabajar de noche le "dificultó la estructura. Me gusta escribir de mañana. Me despertaba temprano los sábados y domingos" para escribir hasta el mediodía.

Pero con la rutina de trabajar en la madrugada, el formato de escritura debió cambiar.

Imagen del 10 de diciembre de 2016 del escritor argentino, Enrique "Kike" Ferrari, limpiando uno de los andenes de la estación Pasteur-AMIA de la línea B del Metro donde trabaja en el turno nocturno de limpieza, en Buenos Aires, Argentina. Ferrari, quien trabaja de 11 de la noche a cinco de la mañana en la estación, transmite su pasión por la escritura, por la que ha sido premiado y traducido al francés y el italiano, y la forma en que conjuga esa actividad con la limpieza. Escritor de novelas y cuentos del género negro premiado en Argentina, España, Francia y Cuba, admite que trabajar de noche le "dificultó la estructura". Me gusta escribir de mañana. Me despertaba temprano los sábados y domingos para escribir hasta el mediodía. Pero con la rutina de trabajar en la madrugada, el formato de escritura debió cambiar. Ferrari rescató las posibilidades que abre el hecho de estar despierto cuando la mayoría de los "porteños" duerme. "Así como molesta el horario, acompaña un poco la soledad, el silencio. Estar en un lugar en el que no hay nadie más que nosotros, haciendo un trabajo que requiere esfuerzo físico, me sirve", puntualizó. (Xinhua/Martín Zabala)

Imagen del 10 de diciembre de 2016 del escritor argentino, Enrique "Kike" Ferrari, limpiando uno de los andenes de la estación Pasteur-AMIA de la línea B del Metro donde trabaja en el turno nocturno de limpieza, en Buenos Aires, Argentina. Ferrari, quien trabaja de 11 de la noche a cinco de la mañana en la estación, transmite su pasión por la escritura, por la que ha sido premiado y traducido al francés y el italiano, y la forma en que conjuga esa actividad con la limpieza. Escritor de novelas y cuentos del género negro premiado en Argentina, España, Francia y Cuba, admite que trabajar de noche le "dificultó la estructura". Me gusta escribir de mañana. Me despertaba temprano los sábados y domingos para escribir hasta el mediodía. Pero con la rutina de trabajar en la madrugada, el formato de escritura debió cambiar. Ferrari rescató las posibilidades que abre el hecho de estar despierto cuando la mayoría de los "porteños" duerme. "Así como molesta el horario, acompaña un poco la soledad, el silencio. Estar en un lugar en el que no hay nadie más que nosotros, haciendo un trabajo que requiere esfuerzo físico, me sirve", puntualizó. (Xinhua/Martín Zabala)

"Lo que empecé a hacer es acomodarme y escribo cuando puedo, cuando hay un hueco. Pienso mucho antes de llegar al papel, me siento cuando sé que cuento con un rato, para que no me angustie el saber que tengo que levantarme enseguida", agregó.

Ferrari rescató las posibilidades que abre el hecho de estar despierto cuando la mayoría de los "porteños" duerme.

Imagen del 10 de diciembre de 2016 del escritor argentino, Enrique "Kike" Ferrari, leyendo un libro durante su tiempo de descanso en la estación Pasteur-AMIA de la línea B del Metro donde trabaja en el turno nocturno de limpieza, en Buenos Aires, Argentina. Ferrari, quien trabaja de 11 de la noche a cinco de la mañana en la estación, transmite su pasión por la escritura, por la que ha sido premiado y traducido al francés y el italiano, y la forma en que conjuga esa actividad con la limpieza. Escritor de novelas y cuentos del género negro premiado en Argentina, España, Francia y Cuba, admite que trabajar de noche le "dificultó la estructura". Me gusta escribir de mañana. Me despertaba temprano los sábados y domingos para escribir hasta el mediodía. Pero con la rutina de trabajar en la madrugada, el formato de escritura debió cambiar. Ferrari rescató las posibilidades que abre el hecho de estar despierto cuando la mayoría de los "porteños" duerme. "Así como molesta el horario, acompaña un poco la soledad, el silencio. Estar en un lugar en el que no hay nadie más que nosotros, haciendo un trabajo que requiere esfuerzo físico, me sirve", puntualizó. (Xinhua/Martín Zabala) (mz)

Imagen del 10 de diciembre de 2016 del escritor argentino, Enrique "Kike" Ferrari, leyendo un libro durante su tiempo de descanso en la estación Pasteur-AMIA de la línea B del Metro donde trabaja en el turno nocturno de limpieza, en Buenos Aires, Argentina. Ferrari, quien trabaja de 11 de la noche a cinco de la mañana en la estación, transmite su pasión por la escritura, por la que ha sido premiado y traducido al francés y el italiano, y la forma en que conjuga esa actividad con la limpieza. Escritor de novelas y cuentos del género negro premiado en Argentina, España, Francia y Cuba, admite que trabajar de noche le "dificultó la estructura". Me gusta escribir de mañana. Me despertaba temprano los sábados y domingos para escribir hasta el mediodía. Pero con la rutina de trabajar en la madrugada, el formato de escritura debió cambiar. Ferrari rescató las posibilidades que abre el hecho de estar despierto cuando la mayoría de los "porteños" duerme. "Así como molesta el horario, acompaña un poco la soledad, el silencio. Estar en un lugar en el que no hay nadie más que nosotros, haciendo un trabajo que requiere esfuerzo físico, me sirve", puntualizó. (Xinhua/Martín Zabala)

"Así como molesta el horario, acompaña un poco la soledad, el silencio. Estar en un lugar en el que no hay nadie más que nosotros, haciendo un trabajo que requiere esfuerzo físico, me sirve", agregó.

"Llego cuando se apaga el subte (metro). Deja de haber el millón de personas que recorre el subte todos los días y quedamos los topos de laburo (trabajo), la gente de vías, de limpieza, de mantenimiento", puntualizó.

Imagen del 4 de enero de 2017 del escritor argentino, Enrique "Kike" Ferrari, consultando un libro de su biblioteca en su departamento, en Buenos Aires, Argentina. Ferrari, quien trabaja de 11 de la noche a cinco de la mañana en la estación, transmite su pasión por la escritura, por la que ha sido premiado y traducido al francés y el italiano, y la forma en que conjuga esa actividad con la limpieza. Escritor de novelas y cuentos del género negro premiado en Argentina, España, Francia y Cuba, admite que trabajar de noche le "dificultó la estructura". Me gusta escribir de mañana. Me despertaba temprano los sábados y domingos para escribir hasta el mediodía. Pero con la rutina de trabajar en la madrugada, el formato de escritura debió cambiar. Ferrari rescató las posibilidades que abre el hecho de estar despierto cuando la mayoría de los "porteños" duerme. "Así como molesta el horario, acompaña un poco la soledad, el silencio. Estar en un lugar en el que no hay nadie más que nosotros, haciendo un trabajo que requiere esfuerzo físico, me sirve", puntualizó. (Xinhua/Martín Zabala)

Imagen del 4 de enero de 2017 del escritor argentino, Enrique "Kike" Ferrari, consultando un libro de su biblioteca en su departamento, en Buenos Aires, Argentina. Ferrari, quien trabaja de 11 de la noche a cinco de la mañana en la estación, transmite su pasión por la escritura, por la que ha sido premiado y traducido al francés y el italiano, y la forma en que conjuga esa actividad con la limpieza. Escritor de novelas y cuentos del género negro premiado en Argentina, España, Francia y Cuba, admite que trabajar de noche le "dificultó la estructura". Me gusta escribir de mañana. Me despertaba temprano los sábados y domingos para escribir hasta el mediodía. Pero con la rutina de trabajar en la madrugada, el formato de escritura debió cambiar. Ferrari rescató las posibilidades que abre el hecho de estar despierto cuando la mayoría de los "porteños" duerme. "Así como molesta el horario, acompaña un poco la soledad, el silencio. Estar en un lugar en el que no hay nadie más que nosotros, haciendo un trabajo que requiere esfuerzo físico, me sirve", puntualizó. (Xinhua/Martín Zabala)

Para el escritor, "el subte es claramente estar en Buenos Aires, pero al mismo tiempo, estar ajeno a Buenos Aires porque acá abajo no termina de llegar".

"Es un diálogo diferido, muy parecido a lo que pasa con la literura, porque se escribe hoy para que otro más adelante lea. Eso me pasa con la ciudad", reveló el autor, que, previamente, trabajó en una panadería, en un bar y en un taller de vehículos, entre otras cosas.

Imagen del 4 de enero de 2017 del escritor argentino, Enrique "Kike" Ferrari, preparando mate en la cocina de su departamento, en Buenos Aires, Argentina. Ferrari, quien trabaja de 11 de la noche a cinco de la mañana en la estación, transmite su pasión por la escritura, por la que ha sido premiado y traducido al francés y el italiano, y la forma en que conjuga esa actividad con la limpieza. Escritor de novelas y cuentos del género negro premiado en Argentina, España, Francia y Cuba, admite que trabajar de noche le "dificultó la estructura". Me gusta escribir de mañana. Me despertaba temprano los sábados y domingos para escribir hasta el mediodía. Pero con la rutina de trabajar en la madrugada, el formato de escritura debió cambiar. Ferrari rescató las posibilidades que abre el hecho de estar despierto cuando la mayoría de los "porteños" duerme. "Así como molesta el horario, acompaña un poco la soledad, el silencio. Estar en un lugar en el que no hay nadie más que nosotros, haciendo un trabajo que requiere esfuerzo físico, me sirve", puntualizó. (Xinhua/Martín Zabala)

Imagen del 4 de enero de 2017 del escritor argentino, Enrique "Kike" Ferrari, preparando mate en la cocina de su departamento, en Buenos Aires, Argentina. Ferrari, quien trabaja de 11 de la noche a cinco de la mañana en la estación, transmite su pasión por la escritura, por la que ha sido premiado y traducido al francés y el italiano, y la forma en que conjuga esa actividad con la limpieza. Escritor de novelas y cuentos del género negro premiado en Argentina, España, Francia y Cuba, admite que trabajar de noche le "dificultó la estructura". Me gusta escribir de mañana. Me despertaba temprano los sábados y domingos para escribir hasta el mediodía. Pero con la rutina de trabajar en la madrugada, el formato de escritura debió cambiar. Ferrari rescató las posibilidades que abre el hecho de estar despierto cuando la mayoría de los "porteños" duerme. "Así como molesta el horario, acompaña un poco la soledad, el silencio. Estar en un lugar en el que no hay nadie más que nosotros, haciendo un trabajo que requiere esfuerzo físico, me sirve", puntualizó. (Xinhua/Martín Zabala)

Imagen del 4 de enero de 2017 del escritor argentino, Enrique "Kike" Ferrari, trabajando en un capítulo de su nueva novela, en su departamento, en Buenos Aires, Argentina. Ferrari, quien trabaja de 11 de la noche a cinco de la mañana en la estación, transmite su pasión por la escritura, por la que ha sido premiado y traducido al francés y el italiano, y la forma en que conjuga esa actividad con la limpieza. Escritor de novelas y cuentos del género negro premiado en Argentina, España, Francia y Cuba, admite que trabajar de noche le "dificultó la estructura". Me gusta escribir de mañana. Me despertaba temprano los sábados y domingos para escribir hasta el mediodía. Pero con la rutina de trabajar en la madrugada, el formato de escritura debió cambiar. Ferrari rescató las posibilidades que abre el hecho de estar despierto cuando la mayoría de los "porteños" duerme. "Así como molesta el horario, acompaña un poco la soledad, el silencio. Estar en un lugar en el que no hay nadie más que nosotros, haciendo un trabajo que requiere esfuerzo físico, me sirve", puntualizó. (Xinhua/Martín Zabala)

Imagen del 4 de enero de 2017 del escritor argentino, Enrique "Kike" Ferrari, trabajando en un capítulo de su nueva novela, en su departamento, en Buenos Aires, Argentina. Ferrari, quien trabaja de 11 de la noche a cinco de la mañana en la estación, transmite su pasión por la escritura, por la que ha sido premiado y traducido al francés y el italiano, y la forma en que conjuga esa actividad con la limpieza. Escritor de novelas y cuentos del género negro premiado en Argentina, España, Francia y Cuba, admite que trabajar de noche le "dificultó la estructura". Me gusta escribir de mañana. Me despertaba temprano los sábados y domingos para escribir hasta el mediodía. Pero con la rutina de trabajar en la madrugada, el formato de escritura debió cambiar. Ferrari rescató las posibilidades que abre el hecho de estar despierto cuando la mayoría de los "porteños" duerme. "Así como molesta el horario, acompaña un poco la soledad, el silencio. Estar en un lugar en el que no hay nadie más que nosotros, haciendo un trabajo que requiere esfuerzo físico, me sirve", puntualizó. (Xinhua/Martín Zabala) 

Imagen del 4 de enero de 2017 del escritor argentino, Enrique "Kike" Ferrari, tomando notas para su trabajo en su departamento, en Buenos Aires, Argentina. Ferrari, quien trabaja de 11 de la noche a cinco de la mañana en la estación, transmite su pasión por la escritura, por la que ha sido premiado y traducido al francés y el italiano, y la forma en que conjuga esa actividad con la limpieza. Escritor de novelas y cuentos del género negro premiado en Argentina, España, Francia y Cuba, admite que trabajar de noche le "dificultó la estructura". Me gusta escribir de mañana. Me despertaba temprano los sábados y domingos para escribir hasta el mediodía. Pero con la rutina de trabajar en la madrugada, el formato de escritura debió cambiar. Ferrari rescató las posibilidades que abre el hecho de estar despierto cuando la mayoría de los "porteños" duerme. "Así como molesta el horario, acompaña un poco la soledad, el silencio. Estar en un lugar en el que no hay nadie más que nosotros, haciendo un trabajo que requiere esfuerzo físico, me sirve", puntualizó. (Xinhua/Martín Zabala)

Imagen del 4 de enero de 2017 del escritor argentino, Enrique "Kike" Ferrari, tomando notas para su trabajo en su departamento, en Buenos Aires, Argentina. Ferrari, quien trabaja de 11 de la noche a cinco de la mañana en la estación, transmite su pasión por la escritura, por la que ha sido premiado y traducido al francés y el italiano, y la forma en que conjuga esa actividad con la limpieza. Escritor de novelas y cuentos del género negro premiado en Argentina, España, Francia y Cuba, admite que trabajar de noche le "dificultó la estructura". Me gusta escribir de mañana. Me despertaba temprano los sábados y domingos para escribir hasta el mediodía. Pero con la rutina de trabajar en la madrugada, el formato de escritura debió cambiar. Ferrari rescató las posibilidades que abre el hecho de estar despierto cuando la mayoría de los "porteños" duerme. "Así como molesta el horario, acompaña un poco la soledad, el silencio. Estar en un lugar en el que no hay nadie más que nosotros, haciendo un trabajo que requiere esfuerzo físico, me sirve", puntualizó. (Xinhua/Martín Zabala)

Para mantenerse informado de las últimas noticias visite el Facebook de 'CCTV Español' en https://www.facebook.com/cctvenespanol
Editor:Yin Qi | Fuente:
Xinhua
Noticias destacadas
channelId 1 1 1
860010-1116070100