Alianza económica entre China y UE es uno de los mayores motores económicos del mundo
09-03-2016 10:32
Reportaje especial : Cumbre de G20 Hangzhou
Reportaje especial : Cumbre de G20 Hangzhou
China y la Unión Europea son dos de las economías más importantes del mundo.
Durante la próxima cumbre de líderes del G20 en Hangzhou, ambas partes se pondrán como reto reavivar su liderazgo en una situación comercial que está sufriendo a nivel global.
Las relaciones entre ambas partes cuentan con buena salud, y en la actualidad se está negociando la firma de un tratado de inversión.
Aún así, retos como la sobrecapacidad en el sector del acero piden que ambos socios cooperen para fomentar sus intercambios.
Rubén Mato les ofrece las últimas novedades de esta importante relación.
China y la Unión Europea son un motor que impulsa la economía de todo el mundo. China es el segundo mayor socio comercial de la Unión tan sólo por detrás de Estados Unidos. Y según el Ministerio de Comercio de China, la Union Europea fue en 2015 el mayor socio comercial de China.
La balanza comercial bilateral durante 2015 superó los 564.000 millones de dólares estadounidenses. Las exportaciones chinas a Europa rondaron los 355.000 millones de dólares y las importaciones procedentes de la Unión sumaron alrededor de 208.000 millones de dólares.
Un buen ejemplo de la creciente cooperación entre China y la Unión Europea es España. En julio de este año, una delegación empresarial española llegó a Beijing para firmar acuerdos con empresas chinas.
El balance de exportaciones e importaciones entre China y España tan sólo descendió un 0,9% interanual, uno de los menores descensos comunitarios. Los expertos que asistieron al evento coincidieron en que el país ibérico es experto en un sector clave para China: las nuevas energías.
Seethapathy Chander, alto consejero del presidente de Banco Asiático de Inversión en Infraestructuras (BAII), dice: "Asia es uno de los mayores inversores del mundo en energías renovables. El año pasado, el 59% de la inversión en energía solar y eólica provino de Asia. China lideró estas operaciones. Y las empresas españolas tienen la máxima experiencia a nivel global en tecnologías solares. Por lo que es natural que las empresas españolas encuentren en China el socio adecuado."
En el avance de la alianza China-UE hacia un comercio con cada vez menos barreras, este año continúan las negociaciones sobre el tratado de inversión.
Durante la cumbre bilateral anual celebrada en julio de este año, ambas pares declararon que las negociaciones se estaban acelerando.
Se trata de un paso previo a un Tratado de Libre Comercio como el que la Unión Europea mantiene con otros países de la región. Sin embargo, existen retos por parte de ambas partes.
Chen Xin, director de la División Económica del Instituto de Estudios Europeos de Academia de Ciencias Sociales de China, dice: "Con la aplicación del Tratado de Lisboa de la UE, la capacidad de inversión del grupo ha cambiado. Conseguir un acuerdo de inversión coordinado y unificado está en el interés de la Unión. Así puede proteger mejor los intereses de los estados miembro. Para China, los acuerdos de protección de inversiones firmados en el pasado se inclinan a proteger las de bajo nivel. Además, fueron firmados hace mucho tiempo, en los años ochenta y noventa. Los últimos son del año 2006, 2007. Con el rápido crecimiento de la inversión de China hacia el extranjero, la forma de proteger estas inversiones se ha convertido en una cuestión muy importante para el país".
En cuanto a la economía sectorial, uno de los mayores retos de este año ha sido la cuestión de sobrecapacidad, especialmente en el sector del acero.
China ha repetido en diferentes ocasiones que la mayoría de sus exportaciones siderúrgicas no van a parar a Europa.
El primer ministro chino, Li Keqiang, declaró durante la cumbre entre China y la Unión Europea de julio que el país asiático coopera de manera constante con la Unión para dar seguimiento a este problema.
Li Keqiang, primer ministro de China, dice: "En cuanto a la cuestión de la sobrecapacidad en el sector del acero, tan sólo el 10% del acero producido en China se exporta, y su mayoría NO va a parar a la UE. No fomentamos las exportaciones siderúrgicas, pues causan un gran daño a nuestro medio ambiente. Reduciremos nuestra producción de acero entre 100 y 150 millones de toneladas. También reduciremos nuestra producción de carbón en 800 millones de toneladas durante los próximos tres años".
Ambas partes han sido también muy proactivas en la solución de problemas a nivel de política internacional.
Destacan varios casos, como el acuerdo nuclear con Irán o distintos logros en Oriente Medio en los que China fue, junto con la Unión, uno de los facilitadores internacionales.
Se espera que la próxima reunión del G20 ofrezca avances en todos estos asuntos, y está claro que la asociación entre China y la Unión Europea seguirá siendo clave y tendrá mucho que aportar en el fomento de la economía global.





